Centro Cares, participa en el evento Creciendo juntos
La profesora y fundadora de Centro Cares, Cordelia Estevez participa en el evento Creciendo juntos hablando de educación y salud en la infancia.
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El pasado 24 de mayo, el Club INFORMACIÓN se convirtió en el epicentro del debate sobre la salud física y mental de las nuevas generaciones con la celebración de «Creciendo Juntos». Este encuentro, organizado por Prensa Ibérica y sus cabeceras —INFORMACIÓN, Levante-EMV y Mediterráneo—, nació como una respuesta necesaria a los retos actuales de la crianza. El proyecto, que contó con el respaldo de entidades como À Punt, COES, Vithas, Fundación Cibervoluntarios, Grupo Sorolla Educación y Bioparc, reunió a un destacado panel de expertos para ofrecer herramientas ante desafíos como el acoso escolar, la obesidad infantil y el impacto de la era digital.

Durante la apertura, Xaro Escrig, directora general de Innovación e Inclusión Educativa, recordó que «educar es una aventura compartida», subrayando la importancia de que instituciones y familias unan fuerzas para construir los adultos del mañana.

El pilar emocional y el reto digital

La jornada comenzó de la mano de Cordelia Estévez, psicóloga del Centro CARES, quien inauguró el ciclo de ponencias con una premisa clara: «Educación emocional en la infancia: mejor prevenir que curar». Estévez situó a la familia como el cimiento indispensable sobre el cual deben forjarse los adultos emocionalmente inteligentes, actuando como la base de una pirámide de desarrollo saludable.

El relevo lo tomó la pediatra Fátima Revert, quien trasladó al auditorio una de las mayores inquietudes actuales: el impacto de la tecnología en el neurodesarrollo. Bajo el título «Crecer con pantallas: ¿Ventaja o desventaja?», la experta dejó una reflexión punzante sobre la gratificación instantánea: «Vivimos en la cultura de la inmediatez, tenemos dopamina gratis», advirtió, instando a recuperar el equilibrio frente a los dispositivos.

Por su parte, la psicóloga Úrsula Perona puso el foco en un perfil a menudo incomprendido: el de los niños altamente sensibles. En su ponencia, «El reto invisible», Perona reivindicó una crianza profundamente empática que permita a estos menores desarrollarse plenamente desde su particular y enriquecedora forma de percibir el mundo.

Salud física y diversidad en el aprendizaje

El segundo bloque de la jornada se adentró en las consecuencias de un estilo de vida digitalizado. El oftalmólogo David Piñero, referente de Vithas, diseccionó cómo el uso prolongado de pantallas influye en la salud ocular desde edades tempranas, compartiendo pautas esenciales sobre iluminación y postura para combatir la fatiga visual y la miopía infantil.

En esta misma línea, la fisioterapeuta pediátrica Sara San Cristóbal abordó el impacto del sedentarismo en su ponencia «Cuerpos en pausa». La experta de Vithas recordó que el diseño humano está orientado al movimiento y la exploración, alertando de que «las tecnologías atrapan nuestro tiempo» y comprometen el bienestar postural de los menores.

El cierre adoptó una mirada pedagógica con Romina Da Silva, psicopedagoga de IDEAT, quien invitó a los asistentes a trascender las etiquetas en el aprendizaje. Su discurso fue una defensa firme de la inclusión y la empatía como herramientas para sanar «las heridas invisibles» que se generan en la etapa educativa, asegurando así un acompañamiento emocional que perdure en la vida adulta.

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